martes, 9 de mayo de 2017

Cuentos de medianoche #10 | Los hijos de las cucarachas


Cuentos de medianoche #10 | Los hijos de las cucarachas


Camina sin parar. Siempre caminó y siempre caminará. La pasarela es muy estrecha. No se puede permitir un paso en falso. ¿Qué es lo que hay más abajo? Se asoma por la derecha. Por la izquierda. No ve nada. Pobre. Tan oscuro está todo que, cuando mira hacia los lados, se marea. Pierde el ritmo y se tambalea. Sus piernas amenazan con fallar y dejarle caer a lo desconocido. Ese vacío. Hacia dónde se dirige, qué estará buscando, te debes preguntar.

Conforme avanza, pasito a pasito, van apareciendo unos focos de luz que le acechan por ambos lados. Tiene la esperanza de que su luz le muestre mejor el camino. Mas sin embargo todos los haces de luz coinciden en su cara. Le ciegan aun más. Pobre. Además, por si fuera poco, los focos caminan siguiéndole el ritmo. Se han convertido en una parte suya. Y por eso tiene miedo ahora de abrir los ojos. Intenta abrirlos y enfrentarse a lo que hay delante suyo, pero le lloran. Continúa caminando. Ciego. Conforme avanza, van apareciendo seres a su alrededor. Se le asemejan, aunque no son sus iguales. Bestias. Insectos. Qué más dará. Cerdos. Que emiten sonidos despreciables. Aves carroñeras que chillan desesperadas. Son sus espectadores ahora. Y hay millones de ellos. Le observan. Le gritan. Le intentan hablar. Le quieren convencer. Le quieren hacer ver lo que es. Y lo que no es. En realidad solamente buscan sus restos. Dan asco. De lo poco que le queda. Quieren alimentarse de eso. No merecen ser llamados seres. Ellos son los restos de la creación. Aquello que sobró al formar el mundo en donde vivimos ahora mismo. No les puede ver, pues está cegado. Con taparse los oídos bastaría, no les escucharía, podría ignorarlos, piensas tú. Patrañas. Esas cucarachas se las ingenian para meterse dentro de su cabeza. No le dejan en paz. Ni le dejarán. Dan asco. Pobre. En el fondo les tiene miedo. Mucho miedo. Es una cosa que tiene bien interiorizada.

Cuando las voces se cansan. Cesan en su cabeza. Fuera de ésta hay paz también. Los focos se apagan. Entonces puede aprovechar. Se puede recostar sobre la pasarela. Con mucho cuidado de no caer. Puede dormir un rato. Descansar.

Se despierta al cabo de unas horas y se pone en pie. Vuelve a emprender su camino. Interminable camino. Pero su camino. Es suyo únicamente. Y por eso sabe que volverá a pasar lo mismo que pasó ayer. Ya sabe con qué se encontrará en su travesía. Pobre.

*

Avanza y avanzará. Con una sonrisa pintada en su rostro con la más débil de las pinturas. No sabe qué es lo que está persiguiendo. Lo que busca. Pero sí que sabe una cosa. Sabe que va tras alguna cosa que no puede ser encontrada. Por suerte, por dentro está roto en mil pedazos. No tiene alma. Sin esperanzas no hay decepciones, piensa. Y tú sigues preguntándote que dónde estará. Adónde irá. Qué buscará.  Aun cuando no es tú. Cállate. Su voz no puede ser oída, pero la tuya sí. Y hace daño. Aprende de su experiencia, nunca obtuvo una respuesta y esa es la respuesta a todas y cada una de sus dudas. Metiéndote en su vida solamente te convierte en otro espectador. En una cucaracha.

*

Un día se levanta de nuevo. Y sabe que no habrá ninguna luz que le ciegue. Ninguna voz que le haga llorar. Incluso tú te has ido. Ha encontrado la claridad en su oscura realidad. Aun así, sigue caminando. Y seguirá caminando. Buscando una razón que no puede ser encontrada. Tras algo que no podrá hallar. Se encuentra en un estado de paz neutral. Una especie de limbo. Y nunca podrá salir de éste, pues es eterno. Después de todo, se trata de un círculo. Porque, si existe un ser todopoderoso, éste podría venir y observar la escena desde cualquier otro ángulo. Éste vería lo imposible de ver. Vería que nuestro personaje está caminando en círculos. Pobre. Y lo peor no está en que a nadie le importa su existencia. Lo peor es el hecho de que ni a él mismo le importa su propia existencia. 

♠ Fin

4 comentarios:

  1. ¡Vaya! es muy bueno, de verdad ¿Has pensado presentarlo a concurso? eso si no lo has hecho ya...me ha encantado rubio, jeje.

    Un besito.
    La pelipequirroja.

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    1. ¡Hola!
      Muchas gracias! Me alegro que te haya gustado!
      Pues la verdad es que no lo he pensado. No me llaman la atención los concursos, la verdad.

      ¡Un saludo!

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  2. Hola!!
    Curioso relato, dice mucho en muy poco. Estoy con "El gato Trotero", puedes presentarlo a un concurso, es bastante bueno.
    Un saludo y te sigo leyendo!!

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    1. ¡Hola!
      Gracias! Bueno, puede que algún día presente alguno de estos relatos a un concurso... ;)
      ¡Un saludo!

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¡Muchas gracias por vuestros comentarios!